Por la presente me complace comunicar la reserva de una mesa para 14 personas el SÁBADO 16 DE ENERO A LAS 14.15 HORAS, en el restaurante del Hotel Triunfo (Junto al Arco de Elvira) para la degustación del plato tradicional de estas fechas.
Un guiso, obtenido mediante el aprovechamiento total del cerdo, considerado como una delicia de la cocina tradicional pero también una bomba de calorías destinado a paladares hedonistas, un lujo sólo apto para los sibaritas y para los que no hacen dieta o prefieren saltársela.
El coste del menú es de 15 euros. Desconozco si dentro de este precio está incluido o no el IVA.
Así por encima he contado 14 personas, por lo que rogaría que aquellas personas que no vayan a venir, me avisen para confirmar al restaurante el número exacto. Al igual que si alguien viene acompañado o quiere traer a alguien más que lo comunique.
He contado con:
Gavira (sin Irene), Rubén, Ange, Pilar, Andrés, Irene, Ramiro, Lolo (Adri?), Maribel, Pablo, Ruth (Nerea no cuenta), Mateo, Mi persona.
POR FAVOR, EL QUE NO VAYA A VENIR QUE LO DIGA Y EL QUE VAYA A VENIR QUE LO CONFIRME POR AQUÍ.
El menú estará compuesto por:
De primero: Remojón granadino, compuesto por patatas cocidas, bacalao desalado, cebolletas, naranjas en dados y aceitunas negras
De segundo: Olla de San Antón, propiamente dicho, compuesto por un plato de guiso con habichuelas y arroz, por otro lado un plato con la pringá del cerdo y aderezado con otro plato de encurtidos.
Postre: Naranja Granadina: Naranja preparada con azúcar, aceite de oliva, un poco de miel blanca y canela.
Vino tinto de “la bodega de la casa” incluido en el precio.
El que no se atreva y esté dispuesto a venir pero comer otra cosa que lo diga también para comunicarlo en el hotel.
NOTA: No me responsabilizo del éxito de la comida, puesto que yo quería ir al restaurante Chiquito, pero este año no ofrecen Olla en fin de semana.
Si pensáis que alguno no ha visto el blog y por eso no se ha enterado avisadle.
Grandísima película con grandísimos diálogos. Rescato para el blog este pensamiento de Mark Renton:
"Cuando estas enganchado tienes una única preocupación, pillar, y cuando te desenganchas de pronto tienes que preocuparte de un montón de otras mierdas."
Y aunque no tenemos el aire más limpio del mundo de la jodida Escocia, sí hay una especie de mono por rescatar las chiruca de lo alto del armario, con un tiempo medio decente para este fin de semana, tenemos muchas posibilidades:
- Vereda de la Estrella (tengo entendido que se ha ido la carretera...)
- Zona Cumbres (posible inspección del Sulayr)
- Zona Guájares (sin trail... estaríamos más bajos de altura por si las nieves)
- Zona río verde (tiene q estar precioso, pero...¿se podría hacer con los pies secos?)
- Sierra Castril (algo lejos en coche)
- Cahorros (mucho más cerquita)
- etc. wikiloc etc.
En fin, ¡fecha y sitio a discutir!
Grandísima película con grandísimos diálogos. Rescato para el blog este pensamiento de Mark Renton:
"Cuando estas enganchado tienes una única preocupación, pillar, y cuando te desenganchas de pronto tienes que preocuparte de un montón de otras mierdas."
Y aunque no tenemos el aire más limpio del mundo de la jodida Escocia, sí hay una especie de mono por rescatar las chiruca de lo alto del armario, con un tiempo medio decente para este fin de semana, tenemos muchas posibilidades:
- Vereda de la Estrella (tengo entendido que se ha ido la carretera...)
- Zona Cumbres (posible inspección del Sulayr)
- Zona Guájares (sin trail... estaríamos más bajos de altura por si las nieves)
- Zona río verde (tiene q estar precioso, pero...¿se podría hacer con los pies secos?)
- Sierra Castril (algo lejos en coche)
- Cahorros (mucho más cerquita)
- etc. wikiloc etc.
En fin, ¡fecha y sitio a discutir!
Garmisch es la ciudad alemana donde cuatro locos van a tirarse con los esquíes el primer día del año.
Pues dos locos más decidieron salir al día siguiente a "rodar" algo con la bici. Aprovechando que teníamos el campamento base en algún lugar en las inmediaciones de Órgiva, y como si no hubiéramos tenido bastante con el calentón después de Navidad*, Lolo y un servidor echamos las bicis anoréxicas para darnos una vuelta por las Alpujarras, y puestos a dar un paseo que menos que subir al mismo Trevélez, uno de esos puertos "tendidos" donde se puede rodar...
Así que mientras todo el mundo dormía en la casa rural, dos personajes se dieron el madrugón del año para darse la paliza del siglo en la bici, porque a pesar de romperos la sorpresa os diré que se pierde muuuucha, pero muuuuuuuchiiiiiiiiisima forma cuando dejas la burra abandonada durante un mes, y más aún si está la navidad entre medias... y vosotros ya vais para dos!!!!!
De la ruta decir que fue uno de esos días de enero que sólo se pueden pillar aquí en el sur, muy buena temperatura, un día claro y solecito para disfrutar del paisaje o de la línea blanca de la carretera porque toda la fuerza que llevaban los ríos para abajo era la que nos faltaba para arriba, más aún si te faltan 4 kilos de presión en las ruedas... ¿verdad, Lolo?
De todas formas, como el día de Ítrabo, como el día que volvimos por Beas ya no sé ni de donde y como tantos otros... los dos sabíamos que íbamos a hacer la circular que habíamos planeado el día de antes por muchos ochenta y tantos kms que fueran a principio de temporada, y pasó lo que tenía que pasar: llegamos a Trevélez, incluso forzando de más para no retrasarnos mucho para la comida, y claro, alguno de los dos llegó ya mirando únicamente a la línea blanca. Por lo menos el que mejor subía luego era el que peor bajaba así que en la clasificación general del chubasquero rojo todavía estaba la cosa igualada. Como dije antes, la vuelta la hicimos por Almegíjar, una carreterita de curvas arreglada como para volver en moto, que nos dejaba a los pies de Torvizcón para bajar ya más suave por una carretera general paralela al río Guadalfeo, donde ya sí daba algo de aire en contra... pero como íbamos "pasadillos" de tiempo, pues plato grande, barbilla abajo y a dar zapatazos a casi cincuenta por hora a esas alturas del día... y claro, pasó lo que tenía que pasar, y la dura lucha por ver cual era el más "boñiga" de los dos se solventó rápidamente al llegar al puente de los siete ojos al pie de Órgiva. Aunque habíamos salido sólo dos por la mañana, a esas alturas ya llevaba a rueda al Lolo, al hombre del mazo, su pájara e incluso una manada de buitres leonados...
"Sólo" hay dos kms hasta el pueblo... pues creo que nunca me han pitado tanto los oidos como en aquellos dos kms!!! Ya habíamos pasado de pájara a desfallecimiento, y de ahí a una especie de "pasión" con sus tres "caídas" incluidas. Cuando por fin llegamos a la meta -con intento de sprint incluido- el Lolo cayó (aunque debería decir volvió a caer*) literalmente muerto en el banco de la terraza. Touché y 2 a 0!!!! Ha aprendido que una flaca es una flaca, una burra es una burra y la merida albontech un sobre-entrenamiento!!!
Sin embargo os digo, que tras este descenso a los infiernos, Lolocop resucitará de entre los muertos y su reinado será eterno!!!!!!! Y aunque el nuevo testamento no decía nada de ira, ésta será tan terrible que cuando Gavira le pinte la flaca mejor olvidaos de mi por un tiempo!!!!
Sin más os dejo con el igp de la ruta, y algunas fotillos:

Epílogo
* Durante el post ha aparecido repetidamente una llamada que tiene que ver con un asunto pendiente del club que como varias personas han sugerido, debía ser fielmente recogido en la historia del mismo: La kripto-lo-lo-nita!!!!
La kriptololonita es la receta definitiva contra el lolo. Da igual la hora que te pudiera meter en Ronda, la hora y media de la Límite o la casi hora y tres cuartos de los Barrios, porque gracias a la kriptololonita se vuelve en un ser vulnerable e indefenso que incluso teme a los marcianos!!!
Lo primero que hay que hacer es buscarle un rival que él vea de su nivel: otra Merida. Sin embargo nuestro objetivo olvidará que se trata de un enemigo diez años más evolucionado y sobre todo, muchísimo más adaptado al campo de batalla elegido: el asfalto!!!
Esto unido a una maceración de mínimo treinta días en mantecados, cervezas, tapitas y demás nos coloca en el día D. Ahí elegimos una ruta de dificultad media, Subida a Tocón de Quéntar (igp84, 58km, 1100m desnivel) ya que no es plan morir nosotros también en el intento, y se procede a subir con un ritmo machacón pero muy distante del molinillo habitual. A mitad de ascenso (presa de quéntar) se comprueba como el objetivo ya está casi a punto para terminar de hacerse en los toboganes que vienen a continuación. En este momento el "Lolo" se dará cuenta de la situación en que se encuentra y empezará a pelear por estar subiendo a 14 con la cena de Nochebuena aún en el estómago, y ahí es cuando entra en acción el Factor Cannondale, que no es ni más ni menos que un ciclista que viene silbando con la burra -cannondale- con todos sus tacos y nos pasa como una exhalación. ¡La emboscada está servida! El Lolo, herido en su orgullo sacará fuerzas de flaqueza tirando a tope para dar alcance al nuevo rival, sin darse cuenta de que está poniendo su cabeza en bandeja de plata... un relevo algo más fuerte de lo normal, un piñón abajo, luego otro y... ¡¡¡zasss!!!! LO-LO-TOMÍA CONSEGUIDA!!!!!!
A pesar de que le haya cogido respeto a la nueva Merida, puede repetirse la operación una semana después incrementando el número de kms sin variar la dieta navideña.
Con todos vosotros, al más puro estilo Indurain, el lo-lo-tomizado!!!
Garmisch es la ciudad alemana donde cuatro locos van a tirarse con los esquíes el primer día del año.
Pues dos locos más decidieron salir al día siguiente a "rodar" algo con la bici. Aprovechando que teníamos el campamento base en algún lugar en las inmediaciones de Órgiva, y como si no hubiéramos tenido bastante con el calentón después de Navidad*, Lolo y un servidor echamos las bicis anoréxicas para darnos una vuelta por las Alpujarras, y puestos a dar un paseo que menos que subir al mismo Trevélez, uno de esos puertos "tendidos" donde se puede rodar...
Así que mientras todo el mundo dormía en la casa rural, dos personajes se dieron el madrugón del año para darse la paliza del siglo en la bici, porque a pesar de romperos la sorpresa os diré que se pierde muuuucha, pero muuuuuuuchiiiiiiiiisima forma cuando dejas la burra abandonada durante un mes, y más aún si está la navidad entre medias... y vosotros ya vais para dos!!!!!
De la ruta decir que fue uno de esos días de enero que sólo se pueden pillar aquí en el sur, muy buena temperatura, un día claro y solecito para disfrutar del paisaje o de la línea blanca de la carretera porque toda la fuerza que llevaban los ríos para abajo era la que nos faltaba para arriba, más aún si te faltan 4 kilos de presión en las ruedas... ¿verdad, Lolo?
De todas formas, como el día de Ítrabo, como el día que volvimos por Beas ya no sé ni de donde y como tantos otros... los dos sabíamos que íbamos a hacer la circular que habíamos planeado el día de antes por muchos ochenta y tantos kms que fueran a principio de temporada, y pasó lo que tenía que pasar: llegamos a Trevélez, incluso forzando de más para no retrasarnos mucho para la comida, y claro, alguno de los dos llegó ya mirando únicamente a la línea blanca. Por lo menos el que mejor subía luego era el que peor bajaba así que en la clasificación general del chubasquero rojo todavía estaba la cosa igualada. Como dije antes, la vuelta la hicimos por Almegíjar, una carreterita de curvas arreglada como para volver en moto, que nos dejaba a los pies de Torvizcón para bajar ya más suave por una carretera general paralela al río Guadalfeo, donde ya sí daba algo de aire en contra... pero como íbamos "pasadillos" de tiempo, pues plato grande, barbilla abajo y a dar zapatazos a casi cincuenta por hora a esas alturas del día... y claro, pasó lo que tenía que pasar, y la dura lucha por ver cual era el más "boñiga" de los dos se solventó rápidamente al llegar al puente de los siete ojos al pie de Órgiva. Aunque habíamos salido sólo dos por la mañana, a esas alturas ya llevaba a rueda al Lolo, al hombre del mazo, su pájara e incluso una manada de buitres leonados...
"Sólo" hay dos kms hasta el pueblo... pues creo que nunca me han pitado tanto los oidos como en aquellos dos kms!!! Ya habíamos pasado de pájara a desfallecimiento, y de ahí a una especie de "pasión" con sus tres "caídas" incluidas. Cuando por fin llegamos a la meta -con intento de sprint incluido- el Lolo cayó (aunque debería decir volvió a caer*) literalmente muerto en el banco de la terraza. Touché y 2 a 0!!!! Ha aprendido que una flaca es una flaca, una burra es una burra y la merida albontech un sobre-entrenamiento!!!
Sin embargo os digo, que tras este descenso a los infiernos, Lolocop resucitará de entre los muertos y su reinado será eterno!!!!!!! Y aunque el nuevo testamento no decía nada de ira, ésta será tan terrible que cuando Gavira le pinte la flaca mejor olvidaos de mi por un tiempo!!!!
Sin más os dejo con el igp de la ruta, y algunas fotillos:

Epílogo
* Durante el post ha aparecido repetidamente una llamada que tiene que ver con un asunto pendiente del club que como varias personas han sugerido, debía ser fielmente recogido en la historia del mismo: La kripto-lo-lo-nita!!!!
La kriptololonita es la receta definitiva contra el lolo. Da igual la hora que te pudiera meter en Ronda, la hora y media de la Límite o la casi hora y tres cuartos de los Barrios, porque gracias a la kriptololonita se vuelve en un ser vulnerable e indefenso que incluso teme a los marcianos!!!
Lo primero que hay que hacer es buscarle un rival que él vea de su nivel: otra Merida. Sin embargo nuestro objetivo olvidará que se trata de un enemigo diez años más evolucionado y sobre todo, muchísimo más adaptado al campo de batalla elegido: el asfalto!!!
Esto unido a una maceración de mínimo treinta días en mantecados, cervezas, tapitas y demás nos coloca en el día D. Ahí elegimos una ruta de dificultad media, Subida a Tocón de Quéntar (igp84, 58km, 1100m desnivel) ya que no es plan morir nosotros también en el intento, y se procede a subir con un ritmo machacón pero muy distante del molinillo habitual. A mitad de ascenso (presa de quéntar) se comprueba como el objetivo ya está casi a punto para terminar de hacerse en los toboganes que vienen a continuación. En este momento el "Lolo" se dará cuenta de la situación en que se encuentra y empezará a pelear por estar subiendo a 14 con la cena de Nochebuena aún en el estómago, y ahí es cuando entra en acción el Factor Cannondale, que no es ni más ni menos que un ciclista que viene silbando con la burra -cannondale- con todos sus tacos y nos pasa como una exhalación. ¡La emboscada está servida! El Lolo, herido en su orgullo sacará fuerzas de flaqueza tirando a tope para dar alcance al nuevo rival, sin darse cuenta de que está poniendo su cabeza en bandeja de plata... un relevo algo más fuerte de lo normal, un piñón abajo, luego otro y... ¡¡¡zasss!!!! LO-LO-TOMÍA CONSEGUIDA!!!!!!
A pesar de que le haya cogido respeto a la nueva Merida, puede repetirse la operación una semana después incrementando el número de kms sin variar la dieta navideña.
Con todos vosotros, al más puro estilo Indurain, el lo-lo-tomizado!!!
