Convocatoria oficial:
Día: Domingo 9Nov
Hora: 9:15 am
Lugar: frente cafetería Isla (rotonda del palacio de deportes, tech-luz, grbike, etc.)
Adsequibilidad: Alta (por los kms, por la ruta y pq los Pro's están de competi).
La idea es hacer Gr-La Zubia-Gójar-Río de Dílar-Ermita Vieja... y vuelta
Queremos ir hasta la Zubia por el caminito recién descubierto y así nos quitamos el trozo de las carreteras que llegan a la ronda sur, de ahí subir a Gójar y coger el camino del polideportivo para pillar el desvío que nos deja en el río dílar, subir hasta el merendero y ahí pillar los menos de 6 pero empinados kms que hay hasta el aula de la naturaleza. Para volver hasta Dílar intentaremos tomar una variante de los Granabike a ver qué tal. La ruta no debería pasar de 50km, y si lo hace es por poco y está vez sí que estaremos (eso creo) para a tiempo para comer en Granada.
Para el domingo está previsto el sol por castigo, así que no podéis negaros!!!
Bueno chicos supongo que Andrés, que escribe y relata bastante mejor que yo las cosas, sabrá ponerle en su momento el comentario digno a la etapa, pero esta mañana quise colgar antes que nada unas cuantas fotitos, para que saltasen esas alarmas de envidia de la etapa/escalada que os habéis perdido unos cuantos :P
Yo voy a limitarme a contar lo que considero gracioso, que fue el motus operandi de la cita. A eso de las 18:00 del sábado día 1 de Noviembre, día de todos los santos, el señor lolo y servidor empezamos a gestar la idea de realizar la "etapita" que Andgués había propuesto el día anterior. Quedamos a las 8:45 en Puente Verde para poder salir cuanto antes y estar en Granada a la hora de comer...tras intentar engachar a alguno más acabamos concretando a las 00:00 que a las 8 nos levantabamos, mirabamos cómo estaba el día, y según fuese la cosa seguía la cosa palante o abortábamos.
Lo gracioso vino cuando a eso de las 7:45 me llegó un mensaje de Gavira y me empezó a dar tokes como un poseído, total que le llamó y lo único que quería saber es si encargaba una de churros o no... total que llamé a andrés por si se animaba... y me lo encontré comiendo cereales a las 7:45... (sospechoso cuanto menos), me asomé a la ventana et...voilà! Un sol como un demonio, así que finalmente... 4 jinetes al asalto del castillo.
Abajo se pueden ver las imágenes de Sleepy Hollow que os dije antes, fue una ruta bonica, pero eso que lo edite otro...
Es cierto que pasamos algunas dificultades....

Subiendo hacia el Hotel del Duque

El ascenso de lolo

el de Andgués

subimos a unos 12... y se nos veía en las caras.

Con la 1ª meta llegaron las primeras alegrías...

y el rival más débil cuando se trata de llevar a la burra en brazos...

El vídeo...
[ Edición: Ydna ]
La verdad es que tampoco hay mucho más que añadir, aunque sí podemos decir que para delicia del Lolo tenemos la Límite bombardeada por todos sus flancos, que no contento con eso se pregunta si podríamos hacer entre los 20 primeros... con la merida albontech y el casco cratoni!!!
La ruta salió porque tenía que salir. Nos juntamos una panda de locos un domingo por la mañana y el tiempo nos fue respetando poco a poco cuando todos los porcentajes de la AEMET decía literalmente que nos íbamos a cagar.
A las nueve y poco estábamos pedaleando carril de la bicha hacia Pinos Genil, pero esta vez sin toboganes por expreso deseo (más bien testadurez) del que esto escribe. Todavía nos quedaba día de sobra para pillar barro. Breve parada en Pinos para quitarnos la primera capa de ropa y seguimos dirección a la Presa, justo al salir de nuevo a la carretera Rubén ataca como un descosido. Yo que voy el último ni lo veo tomar la curva siguiente. Resulta que se ha tomado en serio lo de las fotos del calendario, y se ha marcado ese pedazo de serie para ir sacando unas cuantas. Parado o a una mano sobre el manillar el chaval se clava un señor reportaje de la ruta. Ya llegando a Güejar nos pillan los agüelos tan picados como de costumbre. Entre las bicis que llevan y la gracia que suelta el primero se quedan en un plis de que el Lolo les haga un "trueque de bicis": La albontech al cuello, y nos vamos echando hostias con una kona. Pero en el fondo somos buenas personas, tan buenas que cuando llegamos a la plaza de Güejar y a Gavira le entra el antojo de comer churros, le hacemos el favor de acompañarlo para que no se cague el solo en la subida que está por venir.
Las referncias que teníamos de la misma eran lejanas. El Lolo lo había hecho una vez con la moto y lo recordaba empinado, Rubén y yo lo habíamos hecho con el coche uno hacia arriba y el otro hacia abajo, y todos sabíamos que es el último tramos de la Límite que se encara con 80km en las patas... Pero primero hay que bajar hasa el río y hacer el trozo por donde pasaba el archiconocido tranvía de la Sierra. La zona es tan bonita que hasta nos echamos algunas fotos por el camino. La composición estrella eran dos bikers al azar, saliendo en caballito de uno de los túneles, pero resulta que cuando a los saltimbanquis les pides un poco de acción los gatillazos se suceden uno detrás de otro y las ruedas apenas si se levantan un palmo...¡cosas de la vida!
Así llegamos a las tres primeras curvas de herradura que son como un golpe directo al estómago, pero para nuestra sorpresa, ni son tan duras -viniendo de donde venimos últimamente-, ni el asfalto es tan malo. Eso sí, la acumulación de kilómetros se hace notar y por suerte los desniveles infernales se acaban a los tres kilómetros más o menos. El resto es más llevadero, tanto que el Lolo y Rubén se van llevando el uno al otro hasta que desaparecen en la niebla que nos vamos encontrando según subimos. Gavira se queda esperándome pues claramente soy el rival más débil. La súbida es exigente y aunque vamos sudando a tope, poco a poco va haciendo más frío y los cubrepies son el accesorio a tener en cuenta para futuras salidas. Al final son unos 7km de ascensión para llegar a los 1700m de altura al Dornajo, el centro de visitantes de la Carretera de Pradollano. Hay que quitarse la ropa mojada y pedimos a una señora muy amable de un restaurante si podemos usar el baño, pero al final resulta ser una malafollá granaína que casi nos escupe y se queda sin consumición calentita. El cambio de temperatura es tan grande que uno que yo me sé parece Son Goku pasando a superguerrero por la cantidad de vaho que sale de su cuerpo. Literalmente nos ponemos todo lo que llevamos y casi literalmente nos comemos todo lo que llevamos, especialmente el bocadillo de jamón con tomate que Rubén se ha agenciado en el mundisalado antes de salir y un trocito de bokawa -vamos, la mierda buena de nocilla- para poner el punto final dulce al primer tirón de la ruta.
Justo a la espalda del restaurante, siguiendo ese tramo de carretera antigua que queda abandonado en la curva de la carretera nueva cogemos una pista que duda entre subir y bajar. La niebla se ha quedado abajo y tenemos el veleta blanco y orgulloso a un palmo de nuestras narices. Así llegamos a un cruce donde se supone que los dos caminos nos valen. Tirando de planimetría gps nos la jugamos con el de la izquierda aunque se supone que los dos se unen después y sobretodo, los dos son de bajada. El problema es que nuestro camino acaba en un cortijo, resulta que nuestra ruta es una veredilla que baja a la derecha. Bastante sucia de piedras al principio, pero nada más cruzar el riachuelo se hace bastante ciclable y aunque el Lolo intenta regañarme por la improvisación está como un niño con zapatos nuevos. Así re-enganchamos con la pista y seguimos bajando a la izquierda hasta llegar a la Central de Diéchar (la parte de la toma del canal que coincide con la ruta anteriormente conocida como la de donde se cayó Gavira). Vamos tan bien orientados y tan bien de tiempo que Gavi dice "que conoce un caminillo muy guapo que sale hasta los Cahorros. Así que tenemos por un lado la ruta conocida hasta el Purche, con un tramo para arriba bastante feo; y por el otro la interesante oferta de Gavira. ¿¡¿Vosotros que hubiérais decidido?!?
Nosotros elegimos llegar a Granada a las 5 de la tarde. Resulta que hay dos "centrales de Diéchar", una donde se inicia el canal que lleva el agua más alta que el río hasta llegar a la segunda, donde está el salto de agua y la central eléctrica en sí. Nosotros estábamos en la primera, y Gavira quería llegar a la segunda. El problema es que entre las dos hay algo más de 2km en línea recta, y una vereda que ni siquiera sale en los planos que va subiendo y bajando por el barranco que hace el río. Por cosas como ésta no me canso de recomendar las zapatillas con suela tipo trecking. Pero bueno, para problema el que el último tramo de camino -y cuando digo último es que estábamos a 50m de la segunda central- se haya ido con un desprendimiento. Como estamos en un barranco muy acusado no se puede ni subir, ni bajar al río, y no estaba la cosa para desandar lo andado. Ahí viene la foto que todos habéis comentado y precisamente ahí es donde creemos que se quedó perdido el cuentakm de Gavira. También ahí es donde curiosamente murió mi GPS. Ya pondrá Lolo el track completo...
Después de salvar ese y dos pequeños obstáculos más llegamos a la rutita que Gavi conocía más cerca de las 4 que de las 3. Es el último tramo de los Cahorros y salvo puntos muy concretos bastante ciclable. Así bajamos hasta el último puente colgante. Ya sólo queda cruzarlo y comernos de lleno el último gran bofetón del día. Una cuesta que sube para acercarse hasta la carretera del Purche con unos desniveles que hacen de los molinillos verdaderos gigantes. Pero antes de coger la carretera en sí, hay que bajar un tramo de camino donde por fin nos ponemos de barro hasta los ojos -literalmente-. Ya en Monachil estamos más pensando en la f1 que en el "bocadillo de plato alpujarreño" con el que soñábamos hace unas horas.
Al final más de lo mismo, y mira que esta vez ni Lolo ni yo la líamos.
Creo que la Montecoche puede ser un buen entrenamiento para la ruta del domingo...
El track completo aquí